NINGUNA OTRA OPCIÓN: LOS MAESTROS DE DENVER APRUEBAN UNA HUELGA

Más de un año de negociaciones fallan y no producen sueldos justos, predecibles y competitivos

 

DENVER – Después de dos días de votaciones por parte de miles de maestros y proveedores de servicios especiales, la Asociación de Maestros de Salón de Clases (DCTA, por sus siglas en inglés) anunció esta noche que sus miembros han aprobado una huelga después de no llegar a un acuerdo sobre un sistema justo de compensación dentro de negociaciones con las Escuelas Públicas de Denver (DPS, por sus siglas en inglés). La primera huelga de maestros en Denver desde el año 1994 podría empezar tan pronto como el día lunes, 28 de enero.

 

“Los maestros de Denver desean estar en sus salones de clases con sus estudiantes, no de huelga. Sin embargo, hemos llegado al punto de inflexión dentro de nuestras negociaciones con DPS en donde debemos defender a nuestra profesión y a nuestros estudiantes, además de hacer lo mejor para mantener maestros dedicados y con experiencia dentro de este distrito,” indicó Henry Roman, Presidente de DCTA. “Una huelga es el último recurso. Hemos agotado todas nuestras opciones. DPS ha tomado la decisión de mantener fondos cruciales dentro de la administración central y de no aplicar más de esos fondos a los salones de clases donde proveerían el mayor beneficio para el aprendizaje estudiantil. Esta votación demuestra que sus prioridades son inaceptables en la opinión de la mayoría de los maestros de Denver.”

 

DCTA ha negociado con el distrito durante 14 meses para generar cambios a un sistema de compensación que está directamente vinculada a la crisis de rotación de maestros en Denver. La rotación de maestros en las Escuelas Públicas de Denver ya se encuentra a un nivel alto y está aumentando. De hecho, un 31% de los maestros en Denver han estado en su escuela durante tres años o menos. Esta puerta giratoria genera un crisis para los niños y las familias que dependen de DPS para proveerles a sus hijos un personal de maestros en cada escuela dedicado, capacitado y con experiencia.

 

Noah Lederach enseñó en otras ciudades grandes antes de llegar a Denver para ser maestro en Morey Middle School. Ahora gana $15,000 menos de lo que ganaba como maestro en Chicago y $10,000 menos de lo que ganaba como maestro en Indianapolis, a pesar de ser maestro de más de 160 estudiantes cada día. “Siento que no me valoran aquí,” indicó Lederach antes de votar sobre la huelga. “Debo vivir con múltiples personas para tener suficiente para mis costos de vida. El mes pasado estuve atrasado con los pagos de mi teléfono celular y de mi carro. Ha sido una batalla financiera ajustarme a esta nueva ciudad.”

 

“Si no fuera por los ahorros que me traje, sería una situación de éxito o fracaso en donde tendría que encontrar un segundo trabajo o una nueva carrera,” agregó Lederach.

 

Los maestros de Denver ya no desean ser sujetos de un sistema de sueldos impredecible y sobrecargado con incentivos y bonos de una vez que están fuera del control de los educadores y que cambian en cuanto a cantidad y disponibilidad de un año a otro. La incertidumbre de un sueldo neto de un año a otro no motiva a los maestros a quedarse en Denver, luego no planifican su carrera ni crían sus propias familias aquí.

 

“Estamos comprometidos a nuestros estudiantes. Estamos realizando esta huelga para ellos para que puedan tener mejores salones de clases, mejores educadores y resultados verdaderos,” indicó Sr. Roman.